Page 81 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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parte publica. Los giielfos fueron desterrados durante tres afios." (Donaver
Federico, "Storia di Genova", Mondani Ed., Génova, 1967). La Diarquia
goberno Génova durante 15 afios y durante este periodo asistio a la batalla
de Meloria, en la que la Dominante vencio a su rival, Pisa, y a Carlos de
Anjou y sus defensores en las continuas escaramuzas que tuvieron con ellos.
Todo termino en 1276 con la estipulacion de un acta con la que los exilia-
dos giielfos podian volver a la ciudad. "Con el paso de los afios la Diarquia
se habia ido reforzando y fue, sobre todo, Oberto Doria, el hermano del
analista Jacopo, quien actuo con sabiduria y equilibrio politico. Después
del acuerdo de 1276, Carlos de Anjou, quien queria conquistar el imperio
griego, se habia unido a Venecia, que deseaba volver a tener el dominio en
el Levante. Se invito también a Génova a aliarse contra el Paleologo, pero
los gobernadores de la diarquia genovesa logicamente rechazaron la oferta,
informando después al emperador amigo de la expedicion ideada. Miguel
VIII hizo intervenir entonces en Sicilia a Pedro III de Aragon, hijo de J aime I
el Conquistador, quien hacia alarde de sus derechos sobre el reino, ya de los
Suabos, por el matrimonio con la hija de Manfredo. Fue Benedetto Zaccaria,
fiel feudatario del Paleologo, quien cumplio con la mision diplomatica. El
Aragonés dio lugar a la revuelta de las Visperas sicilianas a finales de mar-
zo de 1282 para ocupar Sicilia cinco meses mas tarde. El mal seiìorio de
Carlos de Anjou habia terminado y Génova podia poner sus fuerzas en la
guerra contra Pisa, la cual ya habia estallado y podria estar peor que nunca".
(Benvenuti Gino, ibid., p. 80).
La batalla de Meloria se considerara como una de las batallas navales mas
importantes del siglo XIII, al menos por el numero de galeras empleadas y
por el enorme numero de prisioneros pisanos. Se firmala paz en 1288 y las
clausulas fueron bastantes estrictas para Pisa puesto que tuvo que renunciar
a sus posesiones en Cerdefia y Corcega, asi como a sus colonias de Acre, en
Palestina. Ademas, la isla de Elba pasaba a manos de los genoveses como
forma de pago de indemnizacion por la guerra.
De esta forma, acabada la epopeya de Pisa, quedaban Génova y Venecia
en el dominio de los mares; el clima que se respiraba, tras Meloria, solo
parecia esperar el mas minimo atisbo de enfrentamiento. Aparte del dominio
en el mar Mediterraneo, se tenia la mirada puesta en el Mar Negro como
una puerta abierta a posibilidades de negocios importantes con Oriente.
Quizas, en aquella ocasion, el error de Venecia fuera el de no proporcionar
ayuda a Pisa, pensando asi tener un adversario menos en alta mar. Para lle-
gar al enfrentamiento decisivo de Curzola en 1298, fueron al menos cinco
afios de escaramuzas entre las dos potencias maritimas. Cabe recordar el
enfrentarniento entre galeras en 1293 cerca de Corone; luego, algunos me-

