Page 19 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
P. 19
De Italia a Canarias 17
tropicales, ex6ticos y multiétnicos, gracias a la infiuencia de una Africa
muy pr6xima, pero también de las islas del Caribe y América del Sur, para
los cuales las islas Canarias siempre han sido una zona de paso favorable,
incluso para los descubrimientos de Crist6bal Co16n.
A raz6n de la proximidad del ano 2012, la celebraci6n de la gran hazana
a la que esta publicaci6n le devuelve una dignidad hist6rico-geognifica al
igual que a los viajes de la época de Marco Polo, Vasco de Gama y Cris-
t6bal Col6n, y a recibir con gran satisfacci6n el estudio presentado por el
abogado Licata, quien homenajea con un apasionante pIacer literario y gran
precisi6n el triunfante proyecto de un connacional, a menu do desconocido
por la mayoria de la gente, el entusiasmo de uno de los pioneros de nuevas
civilizaciones y el eco de un viaje por tierras extraordinarias como para tener
repercusiones cultas e inspirar al gran Giovanni Boccaccio en la elabora-
ci6n de una pequena obra literaria en latin, dedicada a las islas nuevamente
deseubiertas, o Insulae Fortunatae en la época chisica.
El De Canaria et insulis reliquis ultra hispaniam noviter repertis de
Boccaccio introduce el concepto de Guanche, un pueblo pacifico que habla
lenguas diferentes en funci6n de la isla a la que pertenecen y que son inca-
paces de entenderse entre ellos, que desconocen las técnicas de navegaci6n
y van desnudos, salvo por un pequeno fald6n hecho de palma, a excepci6n
de los jefes, quienes se recubrian con piel de cabra tintada de amarillo y
rojo, cosida con tripas. Tenian largos cabellos rubios. Sabian criar cabras,
ovejas y jabalfes, y tenian conocimientos sobre agricultura, el cultivo de la
fruta, higueras, hortalizas y legumbres, el trigo, la cebada y pienso de los
que obtenian harina que, al desconocer la existencia del pan, consumian
diluida en agua.
No se puede negar que, antes de que Lanzarotto Malocello llevase a
Canarias las bases de la politica mercantil de su ciudad, asi como los va-
lores y principios de humanitas de su alma de navegante, su afan marinero
y el fuerte espiritu de aventura que lo distinguia, mas que la mera potencia
del opresor y la crueldad del conquistador, los fenicios y cartagineses ya
habian descubierto el archipiélago de las islas Canarias aunque el mundo
clasico, en generaI, solo tuvo un escaso conocimiento de su existencia.
Los auetores clasicos Plinio el Viejo y Claudio Tolomeo nos aportaron
breves noticias sobre las islas en cuesti6n, como la derivaci6n del latin
eanis de su no tan clara denominaci6n que se le relaciona con la presencia
in Iaea de un gran numero de perros, asi como informaci6n relativa a la
identificaci6n de Canarias con la tierra de origen del mito griego, el J ardin
de las Hespérides, hijas del titan Atlante y protectoras del conocido arbol
de las manzanas de oro.

