Page 104 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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oscuridad y alejarse precisamente en la noche? l,Seni también una particu-
laridad de la lechuza, la de poder distinguir entre horizonte y horizontes?
La lechuza tiene su importancia en nuestra exposicion; no le hemos pedido
que salga a escena porque posea la calidad y la "extravagancia" de ser un
animaI nocturno y que se haya acercado a nosotros, como una imagen, la
de un faro que anoja algo de luz sobre un misterio.
Efectivamente, la lechuza tiene muy buenas razones para estar aqui: si
el matematico y filosofo Ludwig Wittgenstein afirma que el1enguaje es el
Ser, entonces cada palabra es un fragmento del Todo y la interpretacion se
encuentra alli.
Malus Augellus, la lechuza, he aqui el simbolo en el escudo de armas
de los Malocello.
Tendremos que suponer que hubiesen partido precisamente de la lechuza
o bien de un nombre preexistente, una idea, un sonido que corresponda con
el malus augellus, pero l,acaso se eligio a esta guardiana de la noche debido
a esta semejanza? Fuera cual fuera la respuesta, la lechuza mira a lo lejos y
su capacidad de internarse en la no che (en este caso, los horizontes) es asom-
brosa. De forma simbolica, podemos afirmar que la decision fue acertada ya
que el buscarlos horizontes (aunque sin duda también el horizonte interior
mas alla del horizonte fisico) fue la actividad de Lanzarotto Malocello. Si la
noche es de por si miedo, angustia causada por la incapacidad de poseer esta
serenidad, ese estado de quietud (generalmente) que tenemos en nosotros de
dia, y por lo tanto de movernos con facilidad y concebir pensamientos firmes
y sin inseguridades, la lechuza es el faro o la luz que vendra a salvarnos en
situaciones desfavorables y en la adversidad. Pero si, como sabemos, en el
nombre se halla el destino, he ahi que Malocello interiorizando el simbolo
buscara facilmente, incluso de noche, ese mas alla hecho de horizontes y
de un "horizonte".
Él era una lechuza. i Qué gran proteccion para uno mismo el ser en el
propio nombre! Quizas lo habria pensado y si otros miembros de su fami-
lia ya se habian dedicado a actividades maritimas (como en el caso del ya
mencionado Giacomo Malocello que fue almirante de la flota genovesa en
la batalla de la Isla del Giglio en 1241), cielto es que aquel mris allri de
nosotros, ya mencionado en numerosas ocasiones, fuera su razon de vivir.
De ahi que esta distincion entre horizontes y horizonte cobre, a nuestro
parecer, fuerza y credibilidad.

