Page 180 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
P. 180
178 'lamarotto .:ffialoceUo
la cintura una cuerda de la cual colgaba una fila de palmas espesas, o juncos
de un palmo y medio a dos palmos maximo, y para tapar sus pudendas por
delante y por detnis, para que el viento u otra cosa no lo pudiera levantar;
no tenian la cabeza afeitada y tenian el pelo largo y rubi o casi hasta el om-
bligo: se cubrian y caminaban descalzos. La isla de la que zarparon, tiene
por nombre Canaria y era la mas poblada de todas; no podian entender el
idioma que hablan, habiendo intentado hablar con varios; de estatura, no
sobrepasaban la nuestra; tenian extrernidades, resistentes y fuertes, con una
gran inteligencia, por lo que se pudo observar. Hablaban con ellos por sefias,
y mediante las sefias respondian como lo hacen los mudos; se respetaban
entre ellos, pero especialmente a uno de ellos; y a estos calzones de palma,
los demas tenianjuncos tefiidos de amarillo y rojo. Cantaban con delicadeza
y bailaban casi como si fueran franceses; eran alegres y avispados, y bastante
mas farniliares que muchos espafioles.
Luego, subieron al navio y no les faltaron higos ni pan, que les parecieron
bastante buenos, teniendo en cuenta que nunca los habian probado antes; de
hecho, el vino lo rechazaron y solo bebieron agua. También comieron trigo
y cebada cruda, queso y carne, de las que disponian en abundancia y de
buena calidad; bueyes, camellos y asnos, no tenian; pero si muchas cabras,
ovejas y jabalies. Se les ensefio monedas de plata que no reconocieron, como
tampoco reconocieron las armas de ningun tipo. Se les ensefio cadenas de
oro, vasijas talladas, sables, espadas de todo tipo, pero parecia que no habian
visto ni tenido nunca nada de lo que se les ensefio; mostraron ser confiados y
muy leales entre ellos, en tanto en cuanto se pueda deducir, principalmente
porque no les falto nada a ninguno de ellos, ya que antes de que faltara algo,
lo divi dian en partes iguales y se les daba a cada uno su parte.
Sus mujeres se casaban y las que ya estaban casadas llevaban las rnismas
prendas que los hombres; las que aun eran nifias iban totalmente desnudas,
sin mostrar ninguna verglienza por elIo. Tenian al igual que nosotros, la
unidad de numeros y los colocaban del ante de las decenas de la siguiente
manera:
l. vait, 2. smetti, 3. amelotti, 4. acodetti, 5. simusetti, 6. sesetti, 7. satti, 8.
tamatti, 9. aldamorana, lO. marava, 11. vait-marava, 12. smatta-marava, 13.
arnierat-marava, 14. acodat-marava, 15. simusat-marava, 16. sesatti-marava.

