Page 69 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
P. 69

De Italia a Canarias                                              67



            do  asi la melancolia o sabiduria; esa melodia que forja el  ingenio con la
            que trabajar la armadura de las flotas  y poner estrategias sobre el papel; y
            es precisamente el soni do de las olas que compone nifagas de horizontes,
            como lo hacen innumerables pinturas con mas tonalidades entre el mar, el
            cielo y el infinito.
               Se hablaba de orgullo, ya que Génova, que viene reevaluada como pre-
            sencia, enseguida rechaza la invitaci6n de Federico II para su coronaci6n
            en 1220, contrariamente a lo que hace Pisa, su eterna rival que respondera
            euf6ricamente a la misma invitaci6n. Esta grave ofensa al emperador supone
            un rechazo manifiesto de subordinaci6n, de conciliarse con la sumisi6n.
               Federico II optara entonces por seguir una politica de persecuci6n en sus
            enfrentamientos contra la Dominante en beneficio de su rival en los mares,
            Pisa. Lo rnismo hani contra Génova; el emperador se arriesgara y confiara
            en las ciudades del valle del Po que no toleraban la expansi6n genovesa.
               Aquella gran consideraci6n que tenia Génova por si misma nace en 1226,
            una vez convocada la asamblea por Federico II en Cremona. Una cita asi
            debera servirle al emperador para revocar todas las concesiones hechas por
            Barbarroja -el abuelo de Federico 11- a favor de los Municipios de Italia en
            la paz de Constanza en 1183.
               Viéndole las orejas al gato, los Municipios constituyeron en Mantua la
            segunda Liga Lombarda; Génova no sera incorporada para apoyar de nuevo
            la idea de la neutralidad -o, si se prefiere, de imparcialidad entre adversa-
            rios- teniendo de nuevo en mente sus verdaderos intereses, los cuales eran
            puramente comerciales, por maI·es y tierras lejanas. Tampoco cambiara su
            postura a lo largo de la sexta cruzada de 1227 en la que Federico II sera
            excomulgado por el Pontifice debido a la indecisi6n que mostr6 acerca de
            su  partida.  Ademas,  mantendni esa misma postura de  indiferencia en  lo
           que respecta a las peticiones del Emperador cuando en 1233, en Ravena,
           Federico II volvera a intentar reducir la autonomia de los municipios; y sera
           precisamente en esa ocasi6n en la que el Emperador pedira a los embajadores
           genoveses que el Municipio renuncie a la Alcaldia de Milan, ya que esta
           ciudad pertenecia a la Liga Lombarda. Debido al firme rechazo de Génova
           ante una petici6n de este calibre, no  tardarian en llegar las  sanciones de
           Federico II y se traducirian en el arresto de hombres y secuestros de bienes
           genoveses en los lugares mas rec6nditos del Imperio. Génova respondera
           con una actuaci6n naval en Siria que acabara a su favor y que obligara a
           Federico II a anular sus inoportunas sanciones.
              Si en el aire y en el espiritu de muchos se respira y confirma ese sentir
           convertido ya en algo compartido por aquellos que se unen a la causa gi-
           belina, y quienes, por el contrario, se unen a la facci6n guelfa, en Génova
   64   65   66   67   68   69   70   71   72   73   74