Page 71 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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De Italia a Canarias                                              69



                Mas que guelfos y gibelinos, en Génova, en lo que a facciones se refiere,
             se hablara de "Ganchos" y "Enmascarados" (Rampini y Mascherati, en ita-
             liano). Pero como todas las intransigencias, también en Génova se pueden
             mostrar desacuerdos y por lo tanto abrirse fisuras entre los posibilistas; de
             hecho, estos ultimos podrian definirse como los verdaderos tacticos. Bien
             rnirado, son auténticos hombres de mar, dispuestos a arreglarselas y orien-
             tarse en las tempestades. Y asi,  entre las  dos  opciones,  encontramos una
             primera opcion a favor del partido guelfo o del lado del Emperador para
             observar a los  "tacticos", y otra desde la que apoyar a los intransigentes,
             a los  que no  se hacen oir en absoluto  pero que estan abiertos  a "nuevas
             posibilidades". A modo de conclusion, salen a es cena ingenios con vista a
             un compromiso considerado como una buena posibilidad. Entre las tramas
             del Emperador que quiere reducir al maximo las autonomias municipales y
             que sè opone rotundamente a tal hipotesis, se advierte un fugar intermedio
             en el que, pulidas las intolerancias, se puede plantearla posibilidad de un
             encuentro. Cada uno dara un paso atras y de esta forma, quizas, no se veran
             comprometidas las conquistas del pasado.
                Las mismas victorias de Federico II en 1236 en Cortenuova, en la Liga,
             convenceran al Emperador de que resultara imposible la surnision total de
             los Municipios, asi como la obtencion del caracter definitivo del poder im-
             perial. Debido a este acontecimiento, en Génova empezara a abrirse paso la
             idea de una politica in ci erta e incluso intransigente que no dara resultados
             apreciables. No obstante, seguira siendo intransigente cuando se opondra
             al juramento de lealtad al Emperador. Por lo tanto, se tratara de un nuevo
             acercamiento a los Municipios y dicha operacion, en la que participara tam-
             bién Venecia, la solicitara el Papa. Para Génova, se tratara del cornienzo de
             una nueva politica: finalmente habra entendido que no se puede permanecer
             anclado por siempre en las tradiciones pensando que la rnirada puesta en el
             mar y el destino sean la unica ruta que seguir. La defensa de sus murallas
             y de sus negocios empezara también "tacticamente" y,  en aquel momento,
             permanecer aislada podria tener graves consecuencias.
               Este acuerdo viene formalmente ratificado en  1238  con el Tratado de
             Roma. Viene dirigido por el Papa y asi,  en cierto modo, puede darse por
            formada la faccion  guelfa.  Sin embargo, los  cargos  "netos" no parecen
            favorecer a Génova. Hemos visto hasta ahora diferentes posturas de la Do-
             minante y es por ello que nos parece dificil poder ponerles etiquetas. Desde
            las  obstinaciones o del rechazo  a someterse a las directrices imperiales,
            se llego a una fase,  por decirlo de alguna manera, "tactica" o sabiamente
            vacilante, la cual se apoyo en lo "real" y asi garantizar y proteger lo que el
            comercio y la actividad colonial representaba. Después, ante la victoria en
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