Page 358 - Le Operazioni Interforze e Multinazionali nella Storia Militare - ACTA Tomo I
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358 XXXIX Congresso della CommIssIone InternazIonale dI storIa mIlItare • CIHm
de hidroaviones del “Dédalo”. El general Primo de Rivera presenció esta operación
embarcado en el crucero “Cataluña”. Las tropas llegaron por escalones a la playa, em-
barcaron en los botes de los barcos y en dos barcazas remolcadas por sendos “Uad”,
mientras que cañoneros, guardacostas y el crucero “Cataluña”, mantuvieron a raya al
enemigo con fuegos de precisión.
El reembarque del último escalón fue ingenioso; rodearon un rectángulo de la playa
con pacas de paja y tras ellas se atrincheraron los soldados apoyados por los barcos.
Prendida la paja, se formó densa cortina de humo tras la que, ocultos los botes, embarcó
dicho escalón. El último en hacerlo fue el CF D. Carlos Boado, Jefe del E.M. de las
FNNA, que ocupará puesto destacado en la función de Alhucemas.
A finales de febrero de 1925, finalizada la retirada de Xauen y con las tropas des-
plegadas en la línea “Estella”, comenzaba a prepararse la magna función de Alhucemas.
Retengamos que la fuerte cooperación entre el Ejército y la Armada, la aparición
en el teatro de operaciones de las aviaciones de ambos Ejércitos y la entrada en juego
de Francia, convertirán lo de Alhucemas en una operación combinada y conjunta que
responderá a las características definitorias de un asalto anfibio actual.
Las bajas totales de esta retirada fuero 2.806 hombres lo cual, lógicamente, provocó
grandes críticas al que tomó la decisión de realizarla.
Francia entra en liza. Tratado de Madrid
La retirada de Xauen propició un error estratégico de Abd-el-Krim que, el 13 de
abril de 1925, lanzó un ataque contra las posiciones francesas del río Uarga, provocán-
doles un “Anual galo”; ello debilitaba su acción contra la línea “Estella” y lanzaba al
gobierno francés a entenderse francamente con el español.
Tras ese error, nuestro Gobierno aprobaba el plan “Jordana” y la Escuadra recibió
orden de concentrarse en Algeciras a partir del 5 de junio. El desembarco se preveía para
finales de junio o primeros del siguiente mes pero la llamada francesa a la colaboración
alteró los planes.
El día 4 de junio de 1925 mediante intercambio de notas entre el general Gómez-Jor-
dana Souza, miembro del directorio y en ese momento su presidente interino, y el em-
bajador de Francia en Madrid se acuerda celebrar una conferencia de dos representantes
de cada nación, asistidos por “peritos militares y navales” (Delegación francesa: em-
bajador Peretti de la Rocca, ministro plenipotenciario Mr Sorbier de Pougnaderesse.
Española: Gómez Jordana, embajador Aguirre de Cárcer. Peritos franceses: Mr. Perrier,
comandante Coutard y oficiales de Marina Srs. Dillard y St. Maurice. Españoles: Secre-
tario de embajada Sangroniz, CC Pérez Chao, Comandante Seguí, Agregado militar en
Paris y TCOL Iª Múgica.), en la capital española “en el plazo más breve posible” que
en tiempo récord, algo menos de dos meses, llegó a los acuerdos siguientes:
1. De vigilancia marítima de las costas de Marruecos. (22.VI.1925)
2. De colaboración para la vigilancia de fronteras terrestres y represión de manejos
sospechosos…(08.VII.1925)
3. De proposiciones conjuntas que se dirigirán a las cabilas rifeñas y yebalas, a las cua-
les se concedería un régimen de administración autónoma (11. VII. 1925)

