Page 356 - Le Operazioni Interforze e Multinazionali nella Storia Militare - ACTA Tomo I
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356 XXXIX Congresso della CommIssIone InternazIonale dI storIa mIlItare • CIHm
Para sostener Melilla, la Marina concentró la Escuadra en sus aguas y el 4 de agosto
de 1921, su nuevo Comandante General, Sanjurjo, a bordo del crucero “Cataluña” y
con otros buques y embarcaciones menores, tras eficacísima preparación artillera, des-
embarcó 500 hombres en la restinga de la Mar Chica sin sufrir bajas. Allí se estableció
una cabeza de playa y en poco tiempo se dominó la línea establecida por el general
Marina en 1909.
Preliminares del golpe de Primo De Rivera (1923)
En las Cortes comenzaron las acusaciones y las peticiones de responsabilidades po-
líticas y militares, abriéndose el conocido expediente Picasso, por el nombre del General
que lo instruyó.
Reanudada por el enemigo en agosto de 1923 la ofensiva en la zona oriental del Pro-
tectorado, Abd-el-Krim aisló Tifaruin; para evitar otro Anual, se decidió desembarcar
en Alfrau la columna del coronel Pardo (2.300 hombres) ejecutando el fuego naval de
apoyo el acorazado “España” y el cañonero “Lauria”. La oposición rifeña al progreso
de los primeros desembarcados, 400 hombres de una harka amiga, fue muy dura por
lo que el “Alfonso XIII” se unió a su gemelo, el “España”, y también el destructor
“Cadarso”; el 23 desembarcó la columna Pardo, avanzando hasta Tifaruin apoyada por
los fuegos del “Lauria”, buque que tras agotar su dotación de municiones se dedicó a
evacuar las bajas.
El golpe de Primo De Rivera
Aceptado por el Rey y por gran parte de la opinión pública, sectores de la izquierda
incluidos, el Capitán General de Cataluña, D. Miguel Primo de Rivera público un ma-
nifiesto el día 12 de septiembre de 1923 al se adhirió todo el Ejército y, finalmente el día
13 próximo siguiente, formó un Gobierno en principio puramente militar. En cuanto al
tema que nos ocupa:
“El General sabía que la opinión pública, y señaladamente el Ejército de
África pedía la ocupación de Alhucemas por el honor de las armas, y por enten-
der que mientras que no se abatiera la influencia de Abd-el-Krim, era imposible
instaurar el régimen de Protectorado en la zona a nosotros asignada en los Tra-
tados Internacionales”. 3
La retirada de Xahuen (1924)
El Directorio comenzó por organizar las reservas (sendas brigadas en Alicante y Al-
mería), creó una oficina de asuntos africanos dentro de la Presidencia lo que agilizó las
relaciones entre el Alto Comisario (por cierto, general Aizpuru, anterior Ministro de la
Guerra) y comenzó a oponerse a las fuertes ofensivas de Abd-el-Krim en Tizzi Aza y
Azib de Midar, que se fueron extendiendo a todo Yebala.
En los bombardeos navales sobre M’Ter, en cooperación con el Ejército, la Armada
3 SERVICIO Hº MILITAR (Sº. Hº. Mª): “Historia de las campañas de Marruecos”. Tomo 4, Madrid, 1981.
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