Page 257 - Airpower in 20th Century - Doctrines and Employment
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la doCtrina aérea del ejérCito del aire Hasta su integraCión en la OTAN    257


            con todas las garantías de acierto”.
            Longoria  defendía  la  creación  de
            una  Aviación  independiente  y  de
            una Academia del Aire. Decía que
            “el Teniente de Navío Álvarez-Os-
            sorio, cuya competencia, entusias-
            mo y cariño por la Aviación están
            muy  por  encima  de  lo  corriente”,
            había llegado a conclusiones equi-
            vocadas.
               En  Mayo  de  1.933  también
            Martínez Merino respondió a Álva-
            rez-Ossorio en su artículo Hidroa-
            viación no es Aviación Naval, en el
            que abogaba por una “Aviación de
            Guerra” que englobase la Armada
            Aérea, la Aviación para la Defensa
            Aérea y las Aviaciones de coope-
            ración con el Ejército y la Marina.
            También recordaba que la Aviación         Coronel D. Manuel Martínez Merino
            del Ejército había empleado sus hi-
            droaviones pilotados por Oficiales
            del Ejército desde la base de El Atalayón para apoyar al Ejército de Tierra en Ma-
            rruecos y que “la destrucción de una escuadra en la mar es un objetivo esencialmente
            aéreo”. Finalmente preconizaba “el cadete aviador” “formado en una Academia o
            Escuela de Aviación”.
               Álvarez-Ossorio respondía en una Carta abierta agradeciendo “los inmerecidos
            elogios de Longoria”, pero diciendo que lo expuesto por Longoria no le parecía ni
            atendible ni contundente, aunque terminaba “prefiero rendirle un tributo de admi-
            ración por su competencia, entusiasmo y sinceridad de sus convicciones”, ya que
            ambos se esforzaban “por crear un organismo útil a la defensa nacional”.
               El Comandante de Aviación D. Alejandro Gómez Spencer, en sus artículos Co-
            mentarios de Marzo y Noviembre de 1.933 recordaba que “el dominio del aire se
            logra con la batalla aérea”, lo cual hacía necesario el combate en el aire y la creación
            de cazas de escolta de gran autonomía con depósitos adicionales lanzables. Com-
            parando a España con Inglaterra, demostraba que necesitábamos una Fuerza Aérea
            mayor. También defendía la denominación “Ejército del Aire” en lugar de “Armada
            Aérea”, mala traducción del italiano.
               En Marzo de 1.935 renació la polémica cuando el Capitán de Fragata Mateo Mi-
            lle publicó en el diario “El Debate” un artículo contra la Fuerza Aérea única y Luis
            de Castro defendía la ineficacia del bombardeo aéreo. En Mayo Longoria publicó
            en la “Revista Aeronáutica” su artículo La acción sobre el mar; Álvarez-Ossorio
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