Page 366 - Le Operazioni Interforze e Multinazionali nella Storia Militare - ACTA Tomo I
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              desembarco.
           Estas decisiones provocaron lo que Alaez calificó de “increíble circulo vicioso”:
           -  Por carecer de ganado y tener que fortificar líneas transitorias, las tropas tenían que
              cargar con lo que, teóricamente, debían llevar los mulos, más el material de fortifica-
              ción para dichas líneas.
           -  Se profundizaría cuando llegasen a tierra los mulos, pues el alargamiento de líneas
              era insostenible.
           -  Los mulos desembarcarían cuando hubiese agua para abrevarlos; sin agua no podían
              desembarcarse.
           -  Para encontrar agua era necesario avanzar.
           -  Pero para ello era necesario el ganado.
           -  Y queda el círculo cerrado pues los mulos no podrían desembarcar hasta que hubiese
              agua.
              Ello añadió a los esfuerzos ímprobos de la Armada para llevar con sus aljibes agua a
           las playas y a los de la tropa cargando todo a brazo, el de perforar pozos que daban agua
           salobre que rechazaban los mulos.
              Hasta el D+5 el único animal desembarcado fue el caballo del coronel Fiscer (Jefe
           Regulares Tetuán), convaleciente de herida en una pierna. El D+11 desembarcaron los
           primeros mulos que fueron recibidos con gran alegría.

            La crítica noche del D+3
              Debido a la lentitud del desembarco del material transportado en las K’s, hasta el día
           11 no comenzó a desembarcar el segundo escalón y ello en las dos únicas k’s que lleva-
           ban a remolque, pues las de Saro seguían trasegando material. Se pusieron en tierra parte
           de la columna Goded y otras fuerzas de la brigada Fernández Pérez, que alcanzó el pro-
           montorio del Morro Nuevo desde la playa de los Frailes, pero sin víveres ni municiones.
               Pasada la sorpresa y los tres días necesarios para concentrar sus fuerzas, Abd-el-
           Krim desencadenó el temido contraataque, precisamente la noche de este día y en este
           sector ocupado por heterogéneas tropas puestas al mando de Goded.
              Entonces se produjo este momento crítico:
               A 112030 comienza la preparación con intenso fuego de artillería y morteros moros.
           A 120030, el TCOL Abriat comunica que la Mehalla está sin municiones y repeliendo el
           ataque con piedras. Se barajan dos alternativas: relevar a la vanguardia o municionarla.
           Goded decide desmunicionar las fuerzas peninsulares del 2º escalón, que sienten la te-
           rrible sensación de quedar desarmadas ante el enemigo, y enviar lo recogido a primera
           línea. Acierta, ya que la Mehalla resiste y  mantiene la situación. A 120400, tras tres ata-
           ques nocturnos, se retira el enemigo. Abd-el-Krim utilizó todo lo que tenía, lo coordinó
           y controló con señales luminosas, incluso lanzó a 200  suicidas a inmolarse por la fe. La
           noche siguiente y en las del 13 y 19 se reprodujeron los ataques pero no con la virulencia
           de esta noche.
              Las segunda “línea sucesiva” se alcanzó el día 23 (Malmusí Alto o Cuernos de Xauen,
           Malmusí Bajo, Morro Viejo), nuestras columnas tuvieron que conquistar trincheras con
           campos de tiro y minados, bien planteados, y con nidos de ametralladoras y artillería
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