Page 188 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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Carta nautica medieval del Mediterraneo orientaI.
los hombres, desde siempre, con el fin de estabilizar la mente, lo repetimos,
la mayolia de las veces apoyandose en la relaci6n de los descubrimientos por
mar con lo divino, el mar se convertfa en un lugar en el que la Calma tema un
verdadero sentido, siendo la calma una palabra que contiene pnkticamente
todo en sf misma, es decir, justicia, paz y reunificaci6n con uno mismo.
Pero este pensarniento sobre la ubicaci6n del Parafso Terrestre en Oriente
-también Santo Tomas se encuentra entre los pensadores que compartfan
esa opinion- pronto debera medirse en funci6n de quien sostiene que, por
el contrario, ellugar exacto deberfa encontrarse en Occidente. Fueron las
navegaciones del pensamiento sobre todo, las que volvieron a desempolvar
los mitos de la antigiiedad, la efervescencia de los pueblos como los celtas
y los cimbros que, se referfan -quizas lfricamente- al fenomeno natural del
atardecer, precisamente de esa cafda del sol en el horizonte por la que con-
cebfan aquellas "islas maravillosas" mas alla del océano, donde se coloca
la inmensa esfera de luz. Aquf el sol se asomaba desempefiando el papel de
quien aumenta el misterio: su salida (momentanea) a escena en el mundo,
en un lugar remoto del océano, se convertfa en un momento decisivo para
alimentar la certeza que se tenia. i Justo alli! También la creencia necesitaba
una representaci6n y alli era visible.

