Page 192 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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              Ahora, después de preguntarse sobre lo que  se encontraba (o  podria
           encontrarse) mas  alla de  las  Columnas de Hércules,  era dificil concebir
           lugares que si por una parte se habian "localizado de forma acertada" geo-
           graficamente hablando, por otra, no podian no ser descritos "sino también"
           segun la fantasia medieval -una suma de creencias, leyendas y tradiciones
           orales- que resultaba como un tipo de gallinas de los huevos de oro al final
           de su razonamiento.
              Y que Dante haya tenido ojo para ver el realismo como verdadera estrella
           polar es un hecho, pero sin dejar de lado los requisitos impuestos por el "ima-
           ginario medieval" que era igualmente verdadero, como si precisamente este
           ultimo elemento permitiese realmente el ascenso desde el sue1o, en definitiva,
           el vuelo poético. Llegado este punto, cabria decir lo siguiente: por lo tanto, si
           el Paraiso terrestre pudiera haber sido este, el intuir el Purgatorio en el mismo
           sitio es todo lo que Dante le debe a Virgilio y, en particular, a la Eneida.
              Por lo tanto, la relaci6n Biblia-Eneida-creencias/leyendas-relaci6n de un
           viaje y ahora el auténtico recorrido de aquel maravilloso realismo profético
           fue el gran sentimiento intuitivo de Dante.
              Si a nosotros nos  viene en mente lo anterior, junto a todo lo  sublime
           que  nace en los recovecos  de la poesia y del  viaje de Lanzarotto Malo-
           celIo, nos dejamos llevar por el razonamiento en términos mas normales,
           es  decir,  "mas bajos" pero solo porque meditar y actuar nos parecen dos
           condiciones muy distanciadas entre ellas. El meditar parece revelar un Ab-
           soluto que tendra su lugar en las obras de Arte; en cuanto a la actuaci6n, sin
           embargo, parece que el Absoluto surja solo "a trazos" y justo al margen de
           toda esa progresi6n de acciones. Al actuar, podriamos incluso atrevernos a
           decir que el Absoluto es una satisfacci6n capturada en instantes precisos,
           en una meditaci6n diaria, en una reflexi6n (mas o menos larga). Al meditar
           y, por lo tanto, crear la obra y escribirla, podemos decir que el Absoluto no
           abandona nunca al que ejecuta la acci6n, siendo en este caso el poeta. Es
           precisamente de esta sensaci6n (sin fin)  que viene impregnado el uso  de
           todo este material veridico y fantastico del cual dispone el artista. Hemos de
           decir que e1 artista nunca queda satisfecho con los tesoros, informaciones,
           hallazgos y nuevos fragmentos  de leyendas que encuentra. Y se sabe que
           es precisamente gracias a la atenci6n por el detalle y el matiz que el artista
           sabe equi parse para llegar a lo divino.
              Se habla de Virgilio y de la Eneida en el VIa Canto, en el que Anquises
           narra un tipo de Purgatorio pagano a uno que se encontraba cerca del Eliseo.
           Y como el monte Atlas virgiliano coincidira con Eneas y,  por lo  tanto, la
           fuerza, la determinaci6n en la empresa de la creaci6n de Roma, del mismo
           modo el monte del Paraiso terrestre aparecera como simbolo de empresa,
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