Page 195 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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De Italia a Canarias                                             193


             pagano que refieja y elabora pensamientos divinos pero que espera sobre
             todo en la sucesion de los dias.
                Dante, con su  ejemplo de poeta-navegante, nos  hace entender que el
             problema de Ulises no es tanto ellirnite geografico que marca la frontera
             entre el Mediterraneo y el Océano,  sino el limite espiritual que seiiala la
             frontera entre una cultura clasica pagana que busca de forma heroica (incluso
             alocadamente) el saber, y otra cristiana (la de Dante) que, sin embargo, tiene
             la posibilidad de llegar a ese conocirniento de la verdad relevada, ya que
             actua con la ayuda de la gracia divina. Esta frontera se volveria a proponer
             en el niveI  alegorico-moral en la distincion entre un "ir a descubrir" por
             curiosidad, y otro "ir a descubrir" con la autorizacion y la ayuda de Dios.
                Estamos convencidos de ello cuando afirmamos que Dante -y antes que
             él, Virgilio- habia puesto un ojo (sobre todo aquel del corazon) en el Uni-
             verso, entendiéndolo con esta palabra como el sobrevuelo que hace la mente
             sobre el Todo que es capaz de pensar el hombre. Se dira que se trataba de
             una actitud de poeta, unjuego facil, una penumbra custodiada en la que salir
             de uno rnismo no significa preparar evanescencias, sino mas bien ordenar
             la acumulacion de pensarnientos, sensaciones e imagenes procedentes de la
             luz y de la oscuridad, asi como de la palabra de todos, ya fuera la publicada
             en los libros o aquella pronunciada por las personas, desde la mas sabia a
             la menos ilustre.  Pero es lo mismo,  todo  sirve y también sirve la palabra
             cogida al vuelo, siendo esta quizas el ultimo hilo del telar que compone una
             leyenda, incluso si procediera del murmullo de hombres sabios, como por
             ejemplo notarios, seiiores navegantes, principes, siervos, escribas de la casa
             pontificia, pero también marineros y vagabundos; todo resulta util para el
             proyecto horizontal y por lo tanto para ascender: la calma abajo y la luz en
             lo alto. Cada uno de estos personajes tiene un papel determinado y participa
             en la representacion:  la utilidad viene establecida por el individuo que se
             encuentra en una emboscada tendi da por un poeta. Todo sirve para intentar
             esclarecer el punto del horizonte hasta donde le aIcanza la vista, y en lo alto,
             donde acaba el alma: mas arduo se hace el reconocimiento en el cielo. Por
             lo tanto, desde su nido, desde la calidez de sus libros y de la angustia del
             expatriado, ahi es donde Dante toco cada punto del Universo imaginario que,
             entre nosotros, supone la posibilidad de la existencia de otros mundos. Los
             siglos extenuantes se siguieron los unos a los otros en su descenso y vini ero n
             asi otros poetas a hurgar en las imposiciones humanas, en el escenario del
             mundo, intentando poner algo de orden, algo fundamental para la 1ectura.
                LIegaron hasta nosotros Petrarca, Boccaccio y Tasso, y también en ellos,
             ademas de un asombro causado por el sueno de la vida,  se encontraba la
             ilusion de poder darle un sentido al espectaculo del mundo.
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