Page 202 - Lanzarotto Malocello de Italia a Canarias
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que llene de calma (al menos esto es lo que sentimos nosotros 1eyendo la
palabra "capilla") aunque no haga ninguna referencia apropiada, al tratarse
solo de una escultura de piedra "que representa la imagen del hombre con
una esfera en la mano"?
De cualquier modo, cabe recordar el hecho notorio de que Boccaccio, solo a
partir de una carta, haya sabido observar un nuevo aspecto de la es cri tura, algo
que faltaba: la literatura que se escribe apenas consiste en un informe. Ahora
bien, es verdad que este género que Boccaccio inaugura tendra su fuerza en
la Literatura de los siglos posteriores y quizas, pasara del borrador familiar al
informe, a textos volurninosos, también analfticos, y se piensa, por ejemplo, a
Cadamosto y a todas las obras de Vespucio.
Ademas de profundo, es muy bueno el compendio que representa
justo este momento de la historia del Hombre en generaI y de la Literatura en
particular: el Humanismo mercantil. Re aqui, en el Humanismo mercantil,
el significado de que también cuando el hombre se vuelca en los negocios
por tratar (a la hora de escribir y actuar), este puede también replegarse en si
mismo y alzarse; de esta forma se anuncia y no puede hacer otra cosa que no
sea hacer una descripci6n completa de una época. Las cuestiones tematicas
que se desarrollan acerca de una obra son muchas; y si ya hemos hablado de
lo "maravilloso", de un asombro mas contado que vivido, nos produce un
sentir indulgente para con aquellos que hayan escrito obras similares, favo-
reciendo sobre todo la sensaci6n y la inmensidad que fascinan.
El ejemplo del volcan de Tenerife hace del ojo y del alma el testigo que
lo experimenta todo pero en otro escenario, en un lugar remoto del mundo
y, por lo tanto, aunque la descripcion no sea rigurosa desde un punto de
vista cientifico, la concebimos como una sensacion que se hace alln mayor
cuando el especUiculo que se muestra ante el hombre ocurre en un lugar
cuya existencia este jamas habria podido imaginar. Por esta razon, se puede
también perdonar ese miedo transmitido en la lirica: "bordeando la isla,
desde cualquier lado, veian lo mismo; por lo que, al pensar que esta mara-
villa era un encantamiento, no se atrevieron a poner un pie en tierra firme"
El fin de una descripcion en desuso es el que presenta una diferencia
entre escenarios, entre mundos. Es como si se confirmase, por una parte, el
buen punto de partida -en este caso, Occidente, la patria, el puerto, la vida
estable pese a que el devenir también esté presente- y, por otra, el nuevo
descubrimiento, es decir, lo que apenas se podia imaginar.
No obstante, se puede afirmar que este sentir no es del todo veridico y no
siempre se parte de la seguridad, el Bien es el saber contenido en un cofre
lleno de valores; a menu do es el individuo en si, su alma humana la que

